Bizcocho de zanahoria

Bizcocho de zanahoria

El tradicional bizcocho de zanahoria o “carrot cake” que tanto nos gusta y que tantas cafeterías y restaurantes ofrecenpor todo el mundo fue inventado durante la Edad Media, cuando los cocineros utilizaban los vegetales dulces en sus bizcochos para sustituir otros productos y endulzantes más caros y escasos.

Hoy en día, cada vez más, los bizcochos y la repostería con vegetales están volviendo a ganar popularidad, ya que es una forma fácil y sana de introducir vegetales en la dieta de niños y de sustituir los edulcorantes industriales por nuevas formas de hacer repostería.

Nosotras hoy queremos presentaros nuestra particular receta del bizcocho de zanahoria. Eso sí, como pasa con los platos más populares, cada persona tiene sus truquillos. A ver qué os parece la nuestra!

INGREDIENTES:

 

  • 200 g de zanahoria
  • 1 lata pequeña de piña en almíbar (225 g)
  • 300 g de harina para repostería
  • 3 g de canela molida
  • 3 g de levadura en polvo
  • 200 g de azúcar moreno
  • 4 huevos
  • 235 ml aceite de girasol
  • Ralladura de 1 naranja
  • Ralladura de 1 limón
  • Para el glaseado:
  • 60 g mantequilla
  • 30 g de azúcar glas
  • 130 g de queso cremoso

 

ELABORACIÓN:

Antes de comenzar la elaboración, pondremos el horno a precalentar a 180ªC y prepararemos el molde donde queramos preparar el bizcocho. ¡Empezamos! 

Primero hay que pelar las zanahorias. Si no os gusta encontrar tropezones en el bizcocho, podéis rallarlas, pero si no os importa notar los trozos, os recomendamos cortarlas a trocitos pequeños.

Escurrimos bien la piña, la trituramos y la mezclamos con la zanahoria. A continuación, agregamos todos los ingredientes secos: la harina tamizada, la canela, la levadura y el azúcar moreno.Cuando la mezcla esté bien homogénea, añadimos las ralladuras de limón y naranja. Reservamos.

En otro bol, batimos los huevos junto con el aceite para que emulsionen. Cuando estén bien emulsionados, añadimos los ingredientes secos y mezclamos.

Untamos un molde demontable con mantequilla, vertemos la mezcla y horneamos durante 60 minutos a 160°. Dejamos enfriar y cuando esté a temperatura ambiente, lo desmoldamos.

Mientras se enfría la tarta preparamos el glaseado. Para el glaseado, antes que nada hay que dejar la mantequilla fuera de la nevera. Cuando esté en textura de pomada, la mezclamos con el azúcar glas y el queso cremoso. Lo ponemos en el frigorífico y dejamos enfriar durante 30 minutos, hasta que se espese.

Finalmente, cuando el bizcocho esté frío, extendemos el glaseado por encima. Podemos decorar el bizcocho con unas tiras muy finas de zanahoria cortadas con mandolina.

¿Os atrevéis a probarlo?

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