Berenjena asada con sobrasada, miel y queso Mahón

Berenjena asada con sobrasada, miel y queso Mahón

En Canela Fina creemos que lo más importante en cualquier receta es la calidad de la materia prima a emplear. Más aún en aquellas recetas que no necesitan una gran elaboración, en las que el producto se presenta poco modificado, pues es cuando mejor podemos diferenciarlo de otro de menor calidad. En esta receta de berenjenas con sobrasada y queso Mahón, la sobrasada se impone como el elemento diferenciador por encima del resto, así que habrá que poner especial énfasis en encontrar una sobrasada que esté a la altura.

¿Cómo se hace la sobrasada?

Para quienes no la conozcan, la sobrasada es un embutido curado hecho de carne magra de cerdo, grasa, sal, pimentón y especias. Es el uso del pimentón el que le otorga ese color rojizo tan característico. La sobrasada tiene su origen en Sicília, y de ahí viajó hasta Mallorca, lugar de referencia de la producción de sobrasada. De hecho, para que la sobrasada pueda tener la IGP mallorquina, debe cumplir con unos requisitos en cuanto a proporción de cada uno de los ingredientes que la componen.

Vinculada directamente a una tradición tan ancestral como la matanza del cerdo, para su confección se usan las vísceras del animal como envoltorio, y en función del grosor de éstas, se obtienen piezas de mayor o menor tamaño, con lo que las partes más estrechas se curarán antes que las más gruesas. Así, un mes después de su producción, ya se podrá degustar la remesa de sobrasada hecha con las partes más finas, y al cabo de un año prácticamente, aún estaremos degustando las piezas más grandes, con lo que de este modo nos aseguramos tener sobrasada durante todo el año. Pura lógica de subsistencia familiar.

¿Cómo usar la sobrasada?

En función de las proporciones de carne magra y grasa que lleve la sobrasada obtendremos un embutido más untuoso o más denso. Este detalle es importante a la hora de elegir nuestra sobrasada, ya que algunas presentarán un aspecto mantequilloso que las hará ideales para, por ejemplo, untar directamente en pan, mientras que otras tendrán aspecto más de longaniza clásica.

El uso de la sobrasada en la gastronomía es muy común, ya que su versatilidad y su gusto tan intenso, pero a la vez delicado, permite incorporarla en multitud de recetas que desprenden una gran personalidad. No es extraño encontrar recetas con sobrasada y algún elemento dulce, que pacifique el gusto tan característico de la sobrasada. En la receta que veremos, la mezcla de la sobrasada con la miel y el queso hará las delicias de los más exigentes gourmets.

 

 

 

INGREDIENTES para 4 personas

  • Sobrasada ibérica 100 g
  • Berenjenas 4
  • Miel
  • Queso Mahón curado 100 gr
  • Nata 100 gr
  • Piñones 40 gr

 

 

ELABORACIÓN

  • Poner las berenjenas en el horno a 180 ºC durante media hora para cocinarlas ligeramente. Dejar enfriar y pelar. Reservar.
  • Mezclar en una cazuela el queso y la nata, llevar a ebullición, colar y reservar en frío hasta que espese.
  • Cortar las berenjenas por la mitad y marcarlas en la plancha hasta que obtengan un color dorado. Pintarlas con miel para caramelizar. Dejar atemperar y reservar.
  • Para la presentación, cortar trozos no uniformes de sobrasada con los dedos y colocar sobre la berenjena. Hornear brevemente para que funda la sobrasada y se caliente la berenjena. Servir con piñones previamente tostados.
  • Con dos cucharas, servir quenelles (como si fueran bolas de helado) de la crema de queso.
  • Acabar con un poco de cebollino picado, brotes o algún verde que le aporte color y frescura.

 

Sin Comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.

Volver al inicio