Buñuelos de viento

Buñuelos de viento

Los buñuelos de viento son uno de los dulces más representativos y autóctonos que podamos encontrar en el recetario español. Su origen documentado se remonta a la época de la ocupación morisca de la península, cuándo se mencionan unos globos rellenos y fritos. Como la gran mayoría de las tradiciones, la receta de los buñuelos de viento ha seguido su curso en función de la zona geográfica en la que nos ubiquemos. Así no es difícil encontrar multitud de versiones de la misma receta y distintas fechas conmemorativas en las que degustar estos dulces.

Por cuanto se refiere a la receta en sí, estructuralmente es común para todas las versiones: una masa de harina que se fríe en aceite. El resto de ingredientes pueden cambiar, ya que se pueden hacer con leche o con agua, pueden ir rellenos o no, pueden llevar levadura o no, o pueden incluir algún aromatizante o no llevar ninguno. Incluso puede haber buñuelos dulces y buñuelos salados.

Visto lo visto, vamos a proponeros nuestra propia versión de los buñuelos de viento, que está muy ceñida a los estándares clásicos de la receta, pero os animamos a que probéis y busquéis vuestra propia versión de los buñuelos de viento en función de vuestros gustos y preferencias.

 

INGREDIENTES (40 unidades aprox)

  • 250 ml agua
  • 125 gr harina
  • 4 huevos
  • 80 gr mantequilla
  • Anís
  • Rayadura de ½ limón
  • Sal
  • Azúcar
  • Canela en polvo
  • Aceite de girasol

 

ELABORACIÓN

  • Poner el agua al fuego con una pizca de sal, la mantequilla y ¼ de vaso de anís. Esperar a que se funda la mantequilla.
  • Antes de que hierva, apartar del fuego y añadir la harina mezclada con la rayadura de limón de golpe. Mezclar con una espátula hasta conseguir que quede una masa homogénea.
  • Dejar atemperar la masa y añadir uno de los huevos y mezclar. Una vez se haya integrado, repetiremos el proceso con el resto de los huevos, uno a uno.
  • Ponemos en un cazo abundante aceite de girasol a calentar, hasta que llegue a los 170/180 ºC aproximadamente.
  • Hacer pequeñas esferas de masa con un par de cucharas de postre y freírlas en el aceite caliente. Una vez doradas, retirar con una espátula y escurrir en papel absorbente.
  • Mojar con un chorro de anís, recién sacados los buñuelos para que así el alcohol evapore.
  • Pasar por un bol o plato con la mezcla de canela y azúcar para “rebozar” los buñuelos.

 

CONSEJOS

  • Para aquellos que queráis rellenar los buñuelos, lo más común es usar crema pastelera, nata montada o chocolate y rellenarlos con una manga pastelera.
  • Esta misma masa si en vez de hacerla frita la horneáis obtendréis las famosas lionesas o éclairs, en su versión alargada.
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